No estás estancado, estás siendo sembrado
- Claudio Auteri Ternullo

- 29 ene
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Cuando una semilla entra en la tierra, no brilla, no se ve, no impresiona. Todo parece terminado, pero en realidad es el comienzo. Lo mismo pasa contigo: los procesos en los que nadie te ve son los que más te definen.
David fue ungido como rey, pero tuvo que pastorear ovejas antes de ocupar el trono. José soñó con gobierno, pero primero pasó por el pozo y la prisión. A muchos Dios los entierra en lugares oscuros, no para destruirlos, sino para desarrollarlos.
El tiempo de la semilla no es tiempo perdido, es tiempo invertido. Mientras te sientes oculto, Dios está activando tu potencial bajo tierra. Estás siendo procesado, no detenido.
Cuando todo parezca inerte, recuerda que el suelo donde fuiste sembrado está cargado de propósito. Un día, el mismo terreno que hoy te cubre revelará vida nueva. La siembra siempre precede a la cosecha. No estás estancado: estás echando raíces que sostendrán tu fruto futuro.
Bendiciones...



Amén, Amén y Amén ... Hechando raíces profundas. Gracias Claudio por el mensaje.