Soledad en tiempos de "conexión"
- Claudio Auteri Ternullo

- 15 feb
- 1 Min. de lectura

Salmos 68:6 (NVI)
6 Dios da un hogar a los desamparados y dicha a los cautivos que libera; pero los rebeldes habitarán en el desierto.
Nunca hubo más comunicación, y sin embargo, más corazones vacíos. Dios nos crea para comunidad, no solo para compañía. La diferencia está en el compromiso: comunidad implica caminar juntos con propósito, no solo compartir momentos.
En su gracia, Dios “hace habitar en familia al solitario”. Eso incluye la Iglesia, Su familia espiritual. Allí vencemos el aislamiento y aprendemos a amar a pesar de las diferencias.
La soledad no siempre es un castigo; a veces es el espacio donde Dios nos enseña a necesitar menos aprobación humana y más de Su presencia real.
Oración: Señor, enséñame a encontrar en Ti la compañía que llena mis vacíos y me prepara para amar mejor.



Comentarios